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Las Fuerzas Armadas te ofrecen una profesión donde lo importante es la persona, el trabajo en equipo, la especialización y el espíritu de superación. Aquí no hay lugar para la rutina: aprenderás lo que es el compañerismo, la solidaridad y el servicio a la comunidad.

Tu futuro dentro de las Fuerzas Armadas queda definido, entre otras, por la ocupación de los diferentes destinos.

Las Fuerzas Armadas tienen desplegadas sus Unidades en bases por toda la geografía española.

Un trabajo lleno de ventajas. Empieza con un compromiso inicial de dos o tres años

Empieza con un compromiso inicial de dos o tres años, de acuerdo con la Convocatoria correspondiente. Durante el mismo desarrolla los cometidos propios de tu especialidad y completa tu formación técnica.

Renueva el compromiso inicial

Renueva el compromiso inicial por períodos de dos o tres años, hasta un máximo de seis y aprovecha las oportunidades que te dan los cursos de formación especializada para tu promoción e incorporación laboral. Con un año de servicio cumplido, se te facilita la promoción a la enseñanza militar de formación para la incorporación a las Escalas de suboficiales, reservándose al menos, el 80 por ciento de las plazas convocadas, o todas ellas en algunos casos específicos.

Adquiere el compromiso de larga duración

Adquiere el compromiso de larga duración a partir de los seis años de servicios, hasta que cumplas 45 años de edad. Durante su vigencia puedes acceder a una relación de servicios de carácter permanente.

Decide permanecer en las Fuerzas Armadas hasta los 65 años

Decide permanecer en las Fuerzas Armadas hasta los 65 años de edad o incorpórate a la vida civil como Reservista de Especial Disponibilidad, pudiendo ser activado de manera excepcional con la autorización del Consejo de Ministros.

Si eres extranjero...

Si eres extranjero, puedes establecer una relación profesional de carácter temporal con las Fuerzas Armadas Españolas, que te permitirá aprender una profesión y mejorar tu grado de integración en la Sociedad con un trabajo estable.

Los primeros tres años

Fase de formación general militar: 3 meses
Firma del primer compromiso: Ya eres soldado
Desarrollo de cometidos en la especialidad elegida

En años sucesivos

Puedes renovar tu compromiso inicial por periodos de dos o tres años hasta completar un máximo de seis. Después tienes la opción de adquirir el compromiso de larga duración hasta los 45 años de edad, mientras este compromiso esté vigente podrás acceder a la condición de permanente, conservando el empleo que desempeñabas hasta entonces en las Fuerzas Armadas hasta la edad de retiro.

Para adquirir el compromiso de larga duración debes poseer la nacionalidad española y ser evaluado y declarado idóneo según los requisitos establecidos. En la formalización de este compromiso se hará referencia expresa al destino, la movilidad, la especialidad y la posibilidad de cambio a otras especialidades.

También tienes la opción, una vez realizados dieciocho años de servicios, finalizado el compromiso de larga duración y cumplidos los 45 años de edad, de incorporarte a la vida civil como Reservista de Especial Disponibilidad, pudiendo ser activado en función de las necesidades de los Ejércitos hasta los 65 años de edad.

Promoción

Asciendes a los empleos de Cabo, Cabo Primero y Cabo Mayor cuando se produce una vacante, por los sistemas de concurso, concurso-oposición o elección, según los requisitos y circunstancias que establece el Reglamento.

Puedes alcanzar la condición de Tropa Permanente a los catorce años de servicio si tienes la titulación de Técnico del Sistema Educativo General o una equivalente, y así permaneces dentro de las Fuerzas Armadas hasta la edad de retiro, adquiriendo la condición de militar de carrera.

Además, con un año de servicio cumplido, se te facilita la promoción interna a la enseñanza militar de formación para ascender a Suboficial, ya que se reservan al menos el 80 por ciento de las plazas convocadas, o todas ellas en algunos casos específicos. Puedes ingresar también en los centros de formación de Oficiales, sin el paso previo por las escalas de suboficiales, tanto en la modalidad de ingreso por promoción con título universitario previo, como en la de ingreso por promoción con la prueba de acceso a la universidad. A partir del curso 2010/11, a los militares de Tropa y Marinería, se les reservarán plazas para el ingreso por promoción para cambio de escala, con exigencia de titulación universitaria previa, en los centros docentes militares de formación para la incorporación a las escalas de oficiales de los Cuerpos Generales y de Infantería de Marina.

Uno de los trabajos con más ventajas e incentivos

Estas son las retribuciones básicas brutas correspondientes para este año. Una vez que hayas superado el periodo de formación, percibirás tu sueldo completo y se complementará con dos pagas extraordinarias al año.

Las retribuciones básicas siempre se verán incrementadas en función del puesto que se ocupe, con otros conceptos, como el complemento específico, dedicación especial o la residencia.

Retribuciones

FORMACIÓN MILITAR GENERAL: ALUMNO                           359,55 €
CONDICIÓN ADQUIRIDA - SOLDADO O MARINERO         1.016,62 €
 
Otras ventajas
Vestuario gratuito.
Se proporcionará alojamiento según régimen interior de las unidades.
Seguridad Social y Seguro de vida y accidentes.
Protección por desempleo.
Apoyo para la adquisición o alquiler de viviendas a partir del 5° año.
Medidas de especial protección en situación de embarazo, parto y postparto.
Cursos de apoyo al desarrollo profesional.
Si has realizado al menos cinco años de servicio, se valorarán como méritos en el acceso a las Administraciones Públicas y en los programas de incorporación laboral concertados con los empresarios.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA SI TE PLANTEAS OPOSITAR 

DISPONER DE TODA LA INFORMACIÓN

Contar con una buena información, lo más completa y actualizada posible, y procedente de fuentes fiables, es esencial a la hora de escoger oposición. El BOE y las páginas web oficiales de los organismos convocantes son paradas obligatorias para todo futuro opositor. Como también lo son los centros preparadores especializados.

PERFIL ADECUADO AL PROGRAMA. Otro aspecto importante es si el programa de estudio está relacionado con lo que hemos estudiado, con nuestra experiencia laboral o con nuestras propias preferencias. Cuantas más coincidencias haya, más posibilidades tendremos de sacarla adelante. No solo por lo que se refiere a superar las pruebas, también porque si apruebas, es muy posible que pases el resto de tu vida laboral desempeñando esa tarea, así que más vale que se trate de algo que te guste y se te dé bien.

COMPATIBLE CON NUESTRA SITUACIÓN PERSONAL. No es lo mismo disponer de las condiciones idóneas para estudiar a tiempo completo (soporte familiar, colchón económico, un plazo de uno, dos o tres años para dedicarse a preparar la oposición) que si se pretendes compatibilizar trabajo u otra actividad con la preparación de la oposición. Para este último caso, muchas de las oposiciones más exigentes deberías descartarlas, ya que el nivel de dedicación que requieren es muy superior al que podría dedicar una persona con otras responsabilidades.

PENSAR EN EL MEDIO/LARGO PLAZO. El opositor debe pensar en el medio/largo plazo. Las oposiciones requieren mayor tiempo de preparación que estudiar un curso, pero también con una buena preparación, constancia y la ayuda de un buen preparador ofrecen mayores expectativas de éxito. 

REGULARIDAD DE LAS CONVOCATORIAS. No todas las oposiciones son convocadas con la misma regularidad. Para determinados cuerpos de la Administración, las oposiciones son muy estables y se convocan con regularidad, cada año o cada dos años, máximo. Otras, en cambio, tienen un carácter más esporádico o circunstancial. Siempre será más prudente decantarse por unas oposiciones cuya convocatoria sea regular y de las cuales tengamos una expectativa real de cuándo volverán a ser convocadas.

PROYECCIÓN FORMATIVA. Cuando se aborda un proyecto de la envergadura y dificultad de una oposición, siempre hay que tener presente la posibilidad de que no se logre el objetivo. Pero un fracaso no tiene por qué ser el fin del mundo. La preparación que brinda una oposición de cierto nivel y la capacidad de trabajo que desarrolla quien la prepara concienzudamente son valores muy apreciados desde la empresa privada. Por eso, no está de más valorar las oportunidades laborales que una determinada  oposición nos puede abrir incluso en el caso de no superarla.

VOCACIÓN DE SERVICIO. Cuando se le pregunta a un aspirante por qué prepara una oposición, la perspectiva de “un sueldo fijo para toda la vida” suele ser una respuesta recurrente. Sin negar su indudable atractivo, sería un error dramático que nuestra motivación para convertirnos en funcionarios se reduzca a la estabilidad laboral que proporciona. Un funcionario no es otra cosa que un servidor público, y sin una clara vocación de servicio, difícilmente podrá desempeñar una carrera exitosa y satisfactoria en la Administración.

CONVENCIMIENTO. Quizá sea la gran cuestión. Por su dificultad y los sacrificios que implica, preparar una oposición es sin duda una de las grandes pruebas por las que puede pasar una persona a lo largo de su vida. Exige dedicación y voluntad. Por esta razón, solo es posible acometerla desde un firme convencimiento y compromiso personal. El “presentarme por si acaso” y las medias tintas no sirven en una oposición.

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